Ecuador: bendita migración- historias de refugio

Compartimos algunos testimonios de personas en situación de refugio en contextos urbanos en la región de Latinoamérica que son acompañadas por el SJR.

San Lorenzo, 7 Diciembre 2017: La imagen tradicional de refugiados en inmensos campamentos ubicados en zonas rurales ya no sirve para contar la verdadera historia de los movimientos de estos. Hoy, la mayoría – un 60 por ciento - de las personas desplazadas en el mundo vive en entornos urbanos.

Los refugiados urbanos suelen ser invisibles. Su protección está constantemente en peligro y, a menudo, se les niega el acceso a servicios básicos y están expuestos a vulnerabilidades sociales muy concretas. Las barreras a la integración para los refugiados urbanos no son solo institucionales o legales; el acceso a una integración local exitosa en entornos urbanos depende en gran parte de cómo respondan las comunidades locales de acogida a los recién llegados.

Sumándose al llamamiento del Papa Francisco para construir una cultura del encuentro, el JRS cree que la presencia de refugiados y solicitantes de asilo en áreas urbanas es una oportunidad para el crecimiento humano y trabaja para crear comunidades de encuentro y hospitalidad.
María Dolores es una mujer ecuatoriana que se fue a vivir a Cali, Colombia hasta que la violencia del conflicto armado se agudizó de tal manera que ella tuvo que retornar a su país de origen. En Ecuador ella ha participado en el programa de la Escuela de Ciudadanía y Derechos Humanos del SJR Ecuador a la vez que apoya una iniciativa de alfabetización de adultos en San Lorenzo. La Escuela de Ciudadanía y Derechos humanos es una iniciativa que busca crear un espacio formativo tanto de las personas en situación de refugio como de las organizaciones de migrantes para que comprendan sus derechos con respecto a la ciudadanía y la migración.

“La primera vez que fui a una formación del Servicio Jesuita a Refugiados fue inolvidable… yo era tímida y esto ha sido un cambio que ha habido en mí, mis propias herramientas se activaron. Comencé a trabajar con compañeros y compañeras colombianas, nos integramos e hicimos una asociación. Viendo la realidad de analfabetismo en adultos que había en mi comunidad, hablamos con el Servicio Jesuita a Refugiados sobre esta necesidad. Nos aliamos con unos jóvenes de otra organización que son los profesores… el estudio abre puertas, abre mentes, abre nuevos horizontes, nuevas posibilidades de vida … uno ve la vida diferente” afirma ella.

Para conocer más acerca de María Dolores, quien es conocida como Lola, los invitamos a ver el siguiente video.

Fuente:

Comentarios

Video