Crowdfunding: para pedir a muchos y aumentar las redes de solidaridad.

Crowdfunding es una técnica de financiamiento que facilita donaciones vía internet, donde cientos de individuos pueden contribuir pequeñas cantidades para la realización de un proyecto, producto o causa benéfica. Se trata de una versión digital de lo que en Bolivia, Chile, Colombia, o Venezuela se llama ”hacer una vaca”. La recaudación puede ser para todo tipo de causas o proyectos: podemos estar hablando de recaudar dinero para la creación de un nuevo ”juguete” tecnológico en Silicon Valley, California, o para la cirugía crítica de una abuela en Madrid, España, o para completar el techo de una escuela pública en un barrio de Managua, Nicaragua. Lo que parece importante en crowdfunding es tener una causa que genere emociones, seguidores y entusiasmo. Luego los bolsillos se abren y la generosidad de la ”muchedumbre” se facilita. Por Jose Bello, consultor de Magis Americas.

”Financiamiento por muchedumbre” parece una traducción extraña, pero se trata de un modo de recaudación, popularizado hace sólo 7 años por plataformas como indigogo.com y kickstarter.com, que en el 2014 generó $9,460 millones de dólares en los Estados Unidos.

Como 30% de este dinero fue donado a causas sociales, las organizaciones sin fines de lucro, grandes y pequeñas, están tratando de usar esta herramienta para diversificar sus opciones de donación y ampliar sus redes de colaboradores.

¿Qué es Crowdfunding?

Para los que nunca han escuchado el tema, crowdfunding es una técnica de financiamiento que facilita donaciones vía internet, donde cientos de individuos pueden contribuir pequeñas cantidades para la realización de un proyecto, producto o causa benéfica. Se trata de una versión digital de lo que en Bolivia, Chile, Colombia, o Venezuela se llama ”hacer una vaca”.
A veces son proyectos privados donde sus dueños recaudan dinero a cambio de un pedazo de sus compañías (acciones); pero en la gran mayoría de los casos, individuos o instituciones piden dinero ”gratis” a cambio de recompensas nominales, sin entregar control o propiedad del proyecto, compañía o producto.

La recaudación puede ser para todo tipo de causas o proyectos: podemos estar hablando de recaudar dinero para la creación de un nuevo ”juguete” tecnológico en Silicon Valley, California, o para la cirugía crítica de una abuela en Madrid, España, o para completar el techo de una escuela pública en un barrio de Managua, Nicaragua. Lo que parece importante en crowdfunding es tener una causa que genere emociones, seguidores y entusiasmo. Luego los bolsillos se abren y la generosidad de la ”muchedumbre” se facilita.

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Primer paso

Se inicia eligiendo una plataforma online que sirva a los propósitos o causas. Para campañas de recaudación de proyectos ”sin fines de lucro” los websites más grandes que incluyen traducciones al español son Indiegogo ($223 millones de dólares en el 2014) y Kickstarter ($444 millones de dólares en el 2014). Sin traducciones en español, pero con significativo público global que apoya causas sociales, están Crowdrise ($180 millones de dólares en el 2014), y GoFundMe? ($470 millones de dólares en el 2014).

Cada plataforma tiene reglas propias de funcionamiento pero cualquier individuo u organización puede iniciar una campaña de recaudación de fondos de forma gratuita. Luego, entre lo que cobran las plataformas y los procesamiento de tarjetas de crédito, el costo de uso suele oscilar entre un 7% a un 15 % de los fondos recaudados. Quizás lo más importante para quienes viven fuera de los Estados Unidos es verificar cómo se puede recibir los fondos una vez se termina la campaña de recaudación.

Segundo paso

Luego de tener la plataforma, se debe diseñar y escribir la campaña de recaudación de fondos. Aquí no se trata de escribir 80 páginas para lograr que fundaciones y agencias de cooperación internacional financien proyectos de un millón de dólares por período de tres a cinco años. Lo que hablamos con crowdfunding es construir una narrativa de venta (usualmente menos de 500 palabras) que genere simpatía, entusiasmo, credibilidad y urgencia para proyectos de realización inmediata pidiendo fondos que suelen promediar unos 16 mil dólares.

Al final del día, estas campañas no van a ser financiadas por grandes fundaciones basadas en profundos planes estratégicos globales o regionales de desarrollo multisectorial. Sino por individuos con $10 dólares en sus bolsillos y entusiasmados con una causa que les provoca la solidaridad. Una manera cruda de ver si la campaña está bien construida debería ser preguntarnos si nosotros mismos donaríamos, en ese momento, a ese preciso proyecto.

Tercer paso

La promoción y la administración de la campaña es el próximo paso. Se debe iniciar identificando la audiencia apropiada para cada proyecto, evaluando internamente la red de contactos que sean más propensos a este tipo de donaciones. Por ejemplo, si se piensa recaudar entre individuos que vivan en los Estados Unidos, es importante identificar aquellas personas dentro de los Estados Unidos que ya que conocen la causa, proyecto o campaña. Estos son los promotores iniciales del esfuerzo. Como regla general, una buena base de relaciones y contactos ayuda a iniciar campañas exitosas.

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Luego está el manejo de la campaña, donde las redes sociales juegan un papel importante. Los expertos en crowdfunding recomiendan campañas de tiempo limitado (unos 45 días) para denotar la urgencia de los proyectos. Campañas exitosas reciben del 20% a 40% de los fondos iniciales de personas amigas de los organizadores de la campaña, y que 30% son recibidos en la primera semana de la campaña. Además expertos afirman que las campañas con videos tienen un 140% adicional de éxito, y las que tiene actualizaciones por parte de sus administradores alcanzan un 126% más de éxito que las que no se actualizan frecuentemente.

¿Alternativa a proyectos millonarios?

Dada la naturaleza de los donantes a campañas de crowdfunding, esta técnica no parece la más adecuada cuando se debe recaudar un millón de dólares para un proyecto de desarrollo a largo plazo. En este caso someter una propuesta social a una fundación sigue siendo el camino adecuado.

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También hay que considerar las destrezas técnicas necesarias para recaudar fondos usando crowdfunding. Saber escribir bien con datos técnicos y lenguaje programático es muy importante para enviar una buena propuesta a una fundación, pero al escribir y publicar campañas de crowdfunding se requiere de destrezas de mercadeo y venta, donde la estética, la imagen y el dominio de las redes sociales son los puntos claves para el éxito.

Por último está el tiempo. Redactar y someter una propuesta a una agencia de cooperación internacional puede durar tres meses y múltiples reuniones, mientras que un proyecto de crowdfunding puede ser publicado en horas o minutos. Si bien una redacción de tres meses puede generar un millón de dólares, sería necesario 40 campañas exitosas de crowdfunding, de $25,000 cada una, para lograr la misma cantidad de dinero.

¿Por qué lanzar campañas de Crowdfunding?

Más allá del dinero, las campañas de crowdfunding pueden ayudar en la promoción de las causas, proyectos, e impactos significativos de las organizaciones sin fines de lucro. Estas campañas facilitan la conversión de observadores en promotores, seguidores en donantes, y donantes en recaudadores. Es un instrumento que puede facilitar y provocar la solidaridad local y global.

He aquí varias razones para crear una campaña de recaudación de fondos utilizando esta técnica digital:

1) Diversificación de las donaciones.

Aunque las recaudaciones globales usando esta técnica son todavía muy pequeñas (un 0.5% de todo lo reunido por ONG en los Estados Unidos en el 2012) la posibilidad de tener varias fuentes de financiamiento puede dar gran libertad de acción para cumplir con las misiones específicas de cada organización. Además, en algunos casos, crowdfunding se puede convertir en una de las soluciones para sobrevivir en momentos de sequía financiera formal.

2) Validación de las estrategias institucionales en las redes sociales.

En estos días las organizaciones sociales invierten tiempo, personas y recursos promoviendo causas, acciones, y proyectos en Facebook y Twitter, pero no siempre es fácil calcular el retorno de esta inversión, o el impacto que las redes sociales tienen en el trabajo filantrópico o social. Aquí crowdfunding puede ayudar a justificar los recursos invertidos en las redes al ver cómo los seguidores ”votan con sus bolsillos” apoyando las causas sociales que se quieren promover.
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3) Promoción global.

Las campañas exitosas, aunque sean pequeñas, pueden generar mucho entusiasmo y validar campañas más grandes. Al integrar campañas de crowdfunding con estrategias institucionales de comunicación se puede mejorar la imagen a lo interno de la organización, en el entorno social donde se realiza el impacto, y frente a los donantes institucionales y corporativos, fundaciones y organismos multilaterales. Todo se inicia al activar nuestras redes de contactos cercanos, pero puede resultar en promoción institucional invaluable.

4) Más solidaridad.

En el mundo actual ninguna acción social es totalmente local, sin ramificaciones globales. Por lo tanto, estas campañas ”online” facilitan la identificación, en cualquier parte del mundo, de tres tipos de voluntarios importantes: promotores digitales, recaudadores y donantes. Cada actor puede contribuir, y el crowdfunding ayuda a convertir estos agentes solidarios en agentes efectivos para nuestras causas sociales concretas.

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